El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó este jueves que la dirigente opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, viajará a Washington la próxima semana. En una entrevista televisiva, el mandatario se mostró expectante ante el encuentro y destacó su buena impresión personal sobre la referente política.
“Entiendo que vendrá en algún momento la próxima semana. Estoy deseando saludarla”, afirmó Trump durante una entrevista con el periodista Sean Hannity en el canal Fox News, donde además describió a Machado como “una persona muy agradable”.
En el mismo diálogo, Trump volvió a cuestionar la resolución del Senado de Estados Unidos que busca limitar eventuales acciones armadas en Venezuela, a la que calificó de “estupidez”, en una nueva muestra de su postura confrontativa frente a las iniciativas legislativas que restringen la política exterior de su gobierno.
Días atrás, Machado había señalado, también en una entrevista con Fox News, que le gustaría entregar el Premio Nobel de la Paz a Trump por su esfuerzo para restablecer la democracia en Venezuela. Consultado sobre ese gesto, el presidente estadounidense respondió: “He oído que quería hacerlo. Sería un gran honor”.
Durante la entrevista, Trump también se refirió a la situación venezolana y aseguró que la captura de Nicolás Maduro “no fue una decisión difícil”. En ese sentido, lo acusó de estar vinculado al narcotráfico y de haber provocado graves daños tanto dentro como fuera del país. “Los demócratas lo querían, los republicanos lo querían, y nadie tenía lo necesario para atraparlo o no quería hacerlo”, sostuvo, al remarcar el consenso político existente en Washington sobre el tema.
El mandatario fue aún más duro al afirmar que Maduro “mató a mucha gente” y permitió la salida de personas peligrosas hacia Estados Unidos. Según Trump, el líder venezolano “vació sus prisiones” y también “sus instituciones mentales y manicomios”, lo que habría facilitado la llegada de individuos violentos al territorio estadounidense.
Trump confirmó así el encuentro en Washington con la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, a quien volvió a describir como “una persona muy agradable”, según reflejaron fuentes oficiales y registros fotográficos difundidos tras la entrevista.

El presidente estadounidense también responsabilizó directamente al régimen venezolano por el tráfico de drogas hacia Estados Unidos y aseguró que numerosas embarcaciones interceptadas con cargamentos ilegales provenían de Venezuela. “Había muchos barcos y mucha droga. Ahora casi no hay barcos”, afirmó, al sostener que su administración logró eliminar el 97% de las drogas que ingresaban por vía marítima.
En ese contexto, anunció que su gobierno intensificará las acciones contra el narcotráfico por tierra, con especial foco en los cárteles, a los que acusó de controlar amplias zonas de México. “Es muy triste ver lo que le ha pasado a ese país”, expresó.
Trump vinculó el avance del narcotráfico con la crisis de salud pública en Estados Unidos y aseguró que entre 250.000 y 300.000 personas mueren cada año por consumo de drogas. “Son familias devastadas”, señaló, aunque destacó que los índices de mortalidad comienzan a descender, al igual que el flujo migratorio en la frontera sur, una situación que calificó como “un desastre total” antes de su gestión.
El presidente reiteró que la captura de Nicolás Maduro “no fue una decisión difícil” y volvió a acusarlo de mantener vínculos con el narcotráfico y de generar consecuencias negativas dentro y fuera de Venezuela, reforzando su línea discursiva contra el chavismo.
Consultado sobre su objetivo final respecto a la gobernabilidad venezolana, Trump aseguró que su administración ya observa resultados concretos, como la liberación de prisioneros políticos. “Prisioneros que nadie pensó que volverían a ver están siendo liberados. En muchos casos entiendo que son buenas personas”, afirmó, y agregó que Estados Unidos trabajará con ellos y con los futuros líderes del país.
Trump también reveló que su gobierno tomó el control de un buque ruso que operaba en Venezuela y que actualmente administra la descarga y comercialización de petróleo. “Estamos tomando miles y miles de dólares en petróleo, serán cientos de miles de millones de dólares, incluso billones”, aseguró.
Finalmente, sostuvo que Estados Unidos seguirá involucrado en Venezuela “hasta que el país se enderece” y adelantó que su administración mantendrá reuniones en la Casa Blanca con los principales ejecutivos petroleros del mundo. Según Trump, las 14 empresas más importantes del sector planean invertir al menos 100.000 millones de dólares para reconstruir la infraestructura petrolera venezolana. “Es un petróleo increíble, con una calidad y una cantidad increíbles”, concluyó.


