Diputados ratificó el acuerdo Mercosur–Unión Europea

El tratado fue aprobado por 203 votos afirmativos, 42 negativos y 4 abstenciones. El bloque Unión por la Patria mostró diferencias internas. Argentina buscó convertirse en el primer país de la región en validarlo. Ahora la iniciativa deberá ser tratada por el Senado.

Diputados ratificó el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Foto Redes @DiputadosAR.

El acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea fue ratificado este jueves por la Cámara de Diputados. El oficialismo logró una amplia mayoría: 203 legisladores votaron a favor, 42 en contra y 4 se abstuvieron. Tras esta aprobación, el tratado avanzará hacia el Senado, instancia necesaria para su entrada en vigor.

El respaldo incluyó a La Libertad Avanza, PRO, Unión Cívica Radical, Provincias Unidas y la mayoría de los espacios provinciales. Sin embargo, uno de los puntos salientes de la jornada fue la división dentro del peronismo: 47 diputados de Unión por la Patria acompañaron la ratificación.

A diferencia de lo que sucede con los proyectos de ley, el tratado no admitía cambios. Debía ser aprobado o rechazado en su totalidad, lo que facilitó la estrategia parlamentaria del oficialismo.

Cuando el Poder Ejecutivo incorporó el tema al temario de sesiones extraordinarias, justificó la urgencia en la intención de que Argentina fuera el primer país del bloque en otorgar aval legislativo. El objetivo, señalaron, fue posicionarse de manera ventajosa frente a sus socios regionales.

El momento de la firma del acuerdo Mercosur-UE por parte del canciller Pablo Quirno (Reuters).

El tratado presenta dos dimensiones: una política y otra económica. La parte política quedó demorada luego de que el Parlamento Europeo resolviera remitir el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para evaluar su compatibilidad jurídica. Esta decisión fue interpretada como un obstáculo político que podría extender el proceso hasta por dos años.

No obstante, algunas competencias vinculadas a la integración económica ya habían sido delegadas en el Consejo Europeo. Esto habilitó la posibilidad de iniciar negociaciones con los países que ratifiquen el acuerdo, como la asignación prioritaria de cuotas de exportación de carne.

En la región, Brasil y Uruguay también enviaron el tratado a sus congresos. Brasil obtuvo dictamen y previó su tratamiento tras el Carnaval, mientras que Uruguay anunció audiencias hasta fines de febrero para escuchar a los sectores productivos.

El diputado libertario Damián Arabia.

Durante el debate, el diputado Damián Arabia defendió el entendimiento al afirmar que representaba “el esfuerzo de una gran mayoría de argentinos”. Argumentó que la integración internacional ampliaría oportunidades económicas y permitiría acceder a un mercado sofisticado. En la misma línea, Juliana Santillán sostuvo que el acuerdo aportaría previsibilidad y reglas claras en un contexto global competitivo.

Dentro del peronismo surgieron posturas críticas. Santiago Cafiero cuestionó el resultado de la negociación al advertir sobre el impacto en la industria local y la persistencia de barreras para-arancelarias. Itai Hagman, por su parte, alertó sobre las asimetrías productivas y tecnológicas, y reclamó que las negociaciones prioricen el interés nacional.

Santiago Cafiero.

Pese a ello, un sector relevante de Unión por la Patria respaldó la iniciativa. En un documento difundido antes de la sesión, referentes del bloque destacaron la oportunidad de acceder a un mercado de veintisiete países con alto poder adquisitivo. Sostuvieron que el tratado podría fortalecer economías regionales y mejorar la inserción internacional argentina, aunque reclamaron políticas complementarias para maximizar beneficios y amortiguar posibles efectos adversos.

Agustín Rossi también expresó su apoyo al señalar que el acuerdo consolidaría al Mercosur como actor económico y comercial. Subrayó, además, la relevancia para las economías provinciales, particularmente en sectores como la industria cárnica.

¿Qué implica el acuerdo Mercosur–Unión Europea?

El acuerdo de asociación contempla aspectos comerciales, políticos y de cooperación, y configura uno de los espacios económicos integrados más grandes del mundo, con cerca de 700 millones de habitantes y aproximadamente una cuarta parte del PIB global.

Firma del acuerdo UE Mercosur el 17 de enero pasado en Asunción. EFE/ Juan Pablo Pino.

El tratado establece la eliminación gradual de más del 90% de los aranceles bilaterales, la reducción de barreras no arancelarias y la armonización regulatoria en áreas como inversiones, propiedad intelectual y normas sanitarias.

Según estimaciones oficiales, el Mercosur accedería de manera preferencial a uno de los mercados más relevantes del planeta, con beneficios esperados para la agroindustria, los minerales y los alimentos procesados. Para la Unión Europea, el entendimiento permitiría ampliar su presencia en América del Sur y diversificar proveedores estratégicos. Además, se proyectó un ahorro significativo en derechos aduaneros y un incremento potencial de la inversión extranjera directa.

En el caso argentino, Cancillería estimó que las exportaciones hacia la UE podrían crecer de forma sostenida en los primeros años, con especial impulso en sectores vinculados a la energía, la minería y los recursos estratégicos como litio y cobre.

Desde la oposición, en tanto, se advirtió sobre los desafíos que enfrentarán algunas manufacturas regionales ante la competencia europea. Paralelamente, en Europa persisten preocupaciones en el sector agrícola, lo que derivó en protestas, especialmente en Francia.

En términos geopolíticos, el tratado apunta a redefinir equilibrios comerciales. Mientras la Unión Europea buscará reducir dependencias externas, el Mercosur procurará diversificar alianzas y reforzar su posicionamiento en el comercio internacional.

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