Cada 14 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Endometriosis, una fecha dedicada a concientizar sobre una enfermedad que afecta a millones de mujeres en todo el mundo, pero que durante años fue subdiagnosticada y poco comprendida.
La jornada tiene como objetivo visibilizar los síntomas, promover el diagnóstico temprano y mejorar el acceso a tratamientos para quienes padecen esta condición.
Qué es la endometriosis
La Endometriosis es una enfermedad ginecológica que ocurre cuando tejido similar al endometrio —la capa que recubre el interior del útero— crece fuera de él.
Este tejido puede desarrollarse en distintas zonas del cuerpo, aunque las áreas más frecuentes son:
- los ovarios
- las trompas de Falopio
- la pelvis
- la parte externa del útero
- el intestino
- la vejiga
Al igual que el endometrio dentro del útero, este tejido responde a los cambios hormonales del ciclo menstrual. Por eso, cada mes puede inflamarse, sangrar o generar irritación en los tejidos cercanos.
Esto puede provocar una serie de síntomas que afectan la calidad de vida de muchas mujeres, entre ellos:
- dolor pélvico intenso
- menstruaciones muy dolorosas
- dolor durante las relaciones sexuales
- problemas digestivos
- fatiga crónica
- dificultades para quedar embarazada
En algunos casos, el dolor puede ser tan fuerte que interfiere con la vida cotidiana, el trabajo o las actividades sociales.
Cuántas personas padecen endometriosis
Según estimaciones médicas internacionales, alrededor del 10% de las mujeres en edad reproductiva padecen endometriosis.
Esto significa que más de 190 millones de personas en el mundo conviven con esta enfermedad, de acuerdo con datos difundidos por organismos de salud y asociaciones médicas.
Sin embargo, muchos especialistas creen que el número real podría ser mayor, ya que una gran cantidad de casos no están diagnosticados.
Durante décadas, el dolor menstrual intenso fue considerado algo “normal”, lo que provocó que muchas mujeres convivieran durante años con síntomas severos sin recibir un diagnóstico adecuado.
Por qué el Día Mundial de la Endometriosis se celebra el 14 de marzo
El Día Mundial de la Endometriosis se conmemora el 14 de marzo como parte de una campaña internacional de concientización que busca visibilizar la enfermedad y promover más investigación científica.
La fecha está vinculada con las campañas globales impulsadas por organizaciones de pacientes y asociaciones médicas, que eligieron marzo como el mes de la concientización sobre la endometriosis.
Durante este mes se realizan numerosas actividades de difusión y educación pública, mientras que el día 14 se convirtió en el punto central de las acciones a nivel mundial.
En muchos países se desarrollan:
- campañas de información en redes sociales
- charlas médicas y jornadas de concientización
- encuentros entre pacientes
- actividades educativas en centros de salud
- iluminación de edificios públicos con el color amarillo, símbolo de la causa
Estas iniciativas buscan romper el silencio alrededor de la enfermedad y generar mayor comprensión social.
Una enfermedad que puede tardar años en diagnosticarse
Uno de los principales problemas asociados a la endometriosis es el tiempo que suele demorar su diagnóstico.
Diversos estudios señalan que, en promedio, pueden pasar entre siete y diez años desde la aparición de los primeros síntomas hasta que una paciente recibe un diagnóstico correcto.
Esto ocurre por varias razones:
- la normalización del dolor menstrual
- la falta de información sobre la enfermedad
- la dificultad para detectarla en estudios simples
- la necesidad de evaluaciones médicas especializadas
En muchos casos, las mujeres consultan a distintos profesionales durante años antes de recibir una explicación clara sobre lo que les ocurre.
Por eso, uno de los mensajes centrales del Día Mundial de la Endometriosis es que el dolor menstrual incapacitante no debe considerarse normal y debe ser evaluado por especialistas.
Cómo se diagnostica la endometriosis
El diagnóstico de la Endometriosis puede ser complejo, ya que los síntomas pueden variar mucho de una persona a otra.
En algunos casos, los estudios de imagen como ecografías o resonancias magnéticas pueden sugerir la presencia de la enfermedad.
Sin embargo, el diagnóstico definitivo suele requerir una laparoscopia, un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que permite observar directamente el interior de la cavidad abdominal.
Durante este procedimiento, los médicos pueden detectar lesiones, adherencias o quistes asociados a la enfermedad.
Tratamientos y manejo de la enfermedad
Actualmente no existe una cura definitiva para la endometriosis, pero sí hay tratamientos que pueden ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
Las opciones terapéuticas pueden incluir:
- medicamentos para controlar el dolor
- tratamientos hormonales
- cirugías para remover tejido endometrial fuera del útero
- acompañamiento médico multidisciplinario
El tratamiento suele adaptarse a cada paciente según factores como:
- la edad
- la intensidad de los síntomas
- el deseo de embarazo
- la extensión de la enfermedad
En los últimos años también se ha avanzado en nuevas investigaciones para mejorar las terapias disponibles.
El impacto en la vida cotidiana
La endometriosis no solo afecta la salud física, sino también el bienestar emocional y social.
Muchas personas que conviven con esta enfermedad experimentan:
- ausencias laborales frecuentes
- dificultades para mantener rutinas diarias
- impacto en la vida de pareja
- estrés o ansiedad relacionados con el dolor crónico
Por eso, cada vez más especialistas insisten en que el tratamiento debe ser integral, contemplando tanto los aspectos médicos como los psicológicos y sociales.
La importancia de hablar sobre endometriosis
El Día Mundial de la Endometriosis tiene un objetivo fundamental: romper el silencio que durante años rodeó a esta enfermedad.
La información y la visibilidad permiten:
- que más personas reconozcan los síntomas
- que los diagnósticos lleguen antes
- que se destinen más recursos a la investigación
- que se generen políticas públicas de salud
Además, las campañas de concientización ayudan a que quienes viven con endometriosis no se sientan solas frente a la enfermedad.
Una fecha para visibilizar una enfermedad que aún necesita más investigación
Aunque en las últimas décadas el conocimiento sobre la endometriosis creció significativamente, los especialistas coinciden en que todavía queda mucho por investigar.
Se siguen estudiando aspectos clave como:
- las causas exactas de la enfermedad
- nuevos tratamientos menos invasivos
- estrategias para lograr diagnósticos más rápidos
- la relación entre endometriosis e infertilidad
Por eso, el 14 de marzo no es solo una fecha simbólica: es también una oportunidad para impulsar el debate público, promover la investigación médica y mejorar la atención sanitaria.
En definitiva, el Día Mundial de la Endometriosis busca que una enfermedad que durante años permaneció invisibilizada reciba la atención social, médica y científica que millones de personas necesitan en todo el mundo.
