El hombre señalado por el homicidio de Leonel Ezequiel Martínez (33), quien había sido baleado el domingo por la noche durante una fuerte discusión en una estación de servicio de Zárate, fue detenido por personal de la Sub DDI de esa jurisdicción a pedido de la fiscal Irene Molinari, según indicaron fuentes policiales.
Voceros del caso confiaron que el principal sospechoso, identificado como Alexis Damián Lumbrera, de 24 años, cayó en uno de los cuatro puntos donde la Policía Bonaerense había desplegado vigilancia para concretar su arresto.
Tras obtener datos precisos sobre el posible lugar en el que se refugiaba el imputado, agentes de la Sub DDI Zárate llevaron adelante tareas encubiertas junto al Grupo Táctico Operativo local. En ese marco, lograron ubicar al sospechoso en inmediaciones de la calle Ochoa, en el barrio Santa Lucía, partido de Campana, donde fue reducido antes de poder continuar con su intento de fuga.
De acuerdo con la información obtenida, Lumbrera había sido buscado durante toda la noche en distintos sitios donde podría haberse ocultado tras el crimen de Martínez, incluso fuera de la provincia, en Entre Ríos. Finalmente, se determinó que permanecía escondido en la vivienda de su hermana. Al advertir la presencia policial, intentó escapar corriendo por las vías del tren, aunque fue alcanzado y detenido poco después.
Durante la requisa, no se hallaron en su poder elementos de interés para la causa. Luego fue trasladado a la sede de la DDI Zárate-Campana.
Según reconstruyeron fuentes cercanas a la investigación, Martínez y Lumbrera mantuvieron una fuerte discusión en el playón de la estación de servicio, en presencia de la hija de la víctima y otros menores que se encontraban allí.
El enfrentamiento comenzó cerca de las 23. Aunque los motivos exactos no estaban claros, trascendió que el detonante habría sido una situación de celos. La pelea escaló hasta que el sospechoso extrajo un arma de fuego y efectuó varios disparos contra Martínez.
Uno de los proyectiles impactó en el pecho de la víctima, un operario que vivía en Zárate. Otro tiro dio en la parte delantera del techo de un Chevrolet Corsa en el que se trasladaban Lumbrera, la expareja de la víctima y la hija de ambos. Martínez, por su parte, se movilizaba en un Honda Civic.
Después de los disparos, Lumbrera se alejó del lugar a pie, tal como se observó en un video que circuló en redes sociales. Martínez quedó tendido, inconsciente y en estado crítico. Testigos realizaron maniobras de RCP durante más de 20 minutos hasta que llegó una ambulancia, que lo llevó al hospital local, donde finalmente murió.
Marisa, madre de Martínez, habló el lunes en televisión y, visiblemente conmovida, reclamó justicia por su hijo y apuntó contra su exnuera. “Solamente pido justicia por mi hijo. Él no hizo nada malo, solo fue a buscar a mi nieta. Ella siempre lo amenazó con que lo iba a hacer cagar a tiros. Y lo logró. Llevó al asesino hasta el lugar donde estaba mi hijo”, expresó.
En su relato, contó que Leonel se había acercado a la estación de servicio para retirar a su hija, que regresaba de vacaciones, sin saber que en el lugar también estaría el actual novio de su expareja.
“Ella le tendió una trampa, lo llevó al tipo armado. Solamente para hacer maldad, porque es una maldita. Siempre le hizo maldades cuando lo vio bien. Él estuvo depresivo, se quería matar y a ella no le importó nada”, afirmó.
Pese a que reconoció que sus nietos podrían no perdonárselo, Marisa pidió la detención tanto del presunto autor material como de Loreley, la expareja de su hijo. “Por favor, ayúdenme, encierren a los dos. Lo lamento por mis nietos, sé que no me lo van a perdonar. Pero no voy a parar hasta que los vea a los dos presos. Mi hijo está muerto y solo amaba a su mujer y a sus hijos. Todo lo que hizo, lo hizo por amor”, concluyó.
Tras su captura, Lumbrera quedó a disposición de la fiscal Molinari, a cargo de la UFI N° 8 del Departamento Judicial Zárate-Campana.
