Luego de varios meses de tareas investigativas, la Policía logró detener a uno de los acusados por el violento robo a una joyería ocurrido en julio del año pasado en la localidad de San Francisco Solano, partido de Quilmes. En ese episodio, uno de los delincuentes utilizó una silla de ruedas para fingir una discapacidad y facilitar el golpe.
El asalto se produjo durante la mañana del 8 de julio de 2025 en un comercio ubicado en la intersección de las avenidas 844 y 897, en pleno centro de San Francisco Solano. Las cámaras de seguridad del local registraron toda la secuencia. En las imágenes se observa cómo un hombre, muy abrigado y con el rostro parcialmente cubierto, ingresó al negocio y comenzó a consultar por joyas para una mujer y por dijes destinados a un cumpleaños de 15.
Instantes después, mientras el empleado le mostraba distintos productos, el supuesto cliente se ofreció a abrir la puerta a otro hombre que llegaba en una silla de ruedas, acompañado por un tercer individuo.
Sin embargo, apenas cruzaron el ingreso del local, el hombre que estaba sentado se levantó de inmediato y, junto a sus cómplices, extrajo un arma de fuego. En ese momento también obligaron a ingresar a dos personas que observaban la vidriera desde la vereda: una mujer y un hombre mayor, a quien incluso arrastraron por el piso.
Los empleados y clientes quedaron reducidos bajo amenazas mientras los asaltantes exigían dinero y vaciaban las vitrinas con alhajas de oro y plata.
Toda la escena quedó registrada por dos cámaras internas del comercio. Los delincuentes actuaron con el rostro parcialmente cubierto mediante gorros y cuellos que ocultaban parte de sus caras. En apenas dos minutos lograron llenar bolsos con joyas, relojes y efectivo.
Antes de escapar, también apuntaron contra clientes que se encontraban en la vereda y les robaron las llaves de un Toyota Corolla, vehículo que utilizaron para huir por la calle 897.
De acuerdo con fuentes policiales, semanas después los investigadores lograron identificar a Matías Alejandro Almirón, de 32 años, como el hombre que se había hecho pasar por cliente y que abrió la puerta para permitir el ingreso de sus cómplices.
A mediados de agosto, efectivos policiales intentaron localizarlo en tres domicilios vinculados a él, ubicados en Florencio Varela, Almirante Brown y la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, no se encontraba en ninguno de esos lugares, ya que había decidido abandonar su vivienda y mantenerse oculto tras la difusión mediática del caso.
Finalmente, Almirón —quien posee antecedentes penales— fue detenido este miércoles en la localidad de Wilde, partido de Avellaneda, luego de tareas de vigilancia encubierta cerca de la casa de un familiar. Al momento de su captura llevaba un DNI falso con su fotografía, pero con los datos de otra persona.
El historial delictivo del sospechoso es amplio. En su prontuario figuran causas por infracción a la ley de drogas, robos calificados, encubrimiento agravado, portación ilegal de arma de uso civil, robo automotor e incluso un expediente por homicidio agravado cometido por un miembro de una fuerza de seguridad. Las causas se encuentran radicadas en distintos juzgados y fiscalías tanto de la provincia de Buenos Aires como de la Ciudad de Buenos Aires.
Por el asalto a la joyería, ahora enfrenta cargos por robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda y por el uso de arma de fuego.
La investigación está a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°3 de Quilmes, con intervención del Juzgado de Garantías N°3 de esa jurisdicción. Mientras continúa la búsqueda del resto de los implicados, Almirón será indagado en las próximas horas.
