Un hombre de 27 años quedó en prisión preventiva tras ser investigado por comprar 10 armas de fuego, registrarlas legalmente a su nombre y luego desviarlas hacia el mercado ilegal en distintos puntos de la provincia de Santa Fe.
La medida cautelar fue dispuesta por el juez Sebastián Szeifert a pedido de los fiscales Juliana González, Natalia Giordano y Guillermo Persello durante una audiencia realizada en los tribunales de la capital provincial.
La fiscal Juliana González, integrante del Equipo de Trabajo de Abordaje Estratégico sobre Armas de Fuego de la Fiscalía General del MPA, explicó que la investigación fue de carácter proactivo. Según detalló, al cruzar información proveniente de distintos organismos estatales lograron establecer que el imputado figuraba como legítimo usuario de armas de fuego y comprobaron además que había adquirido ocho pistolas semiautomáticas de alto poder ofensivo.
En relación con su situación económica, la funcionaria señaló que para concretar esas compras el acusado gastó 7.197.850 pesos, suma cuyo origen no pudo justificar legalmente de acuerdo con su realidad laboral y patrimonial.
La fiscalía verificó a través del Sistema Automatizado de Identificación Balística que una de las armas que debía permanecer bajo resguardo del imputado fue secuestrada en diciembre pasado en la ciudad de Rosario en el marco de un robo calificado. Además, ese mismo arma coincidía con un caso de lesiones graves ocurrido en junio de 2025.
González también remarcó que en la base de datos del Renar y en el sistema Heimdall del MPA no figuraba ninguna denuncia de extravío, robo o transferencia vinculada con esa pistola incautada en Rosario ni con el resto de las armas que no fueron encontradas en el lugar donde debían estar guardadas. Por el contrario, la inscripción de las 10 armas continuaba vigente a nombre del imputado en su carácter de legítimo usuario.
Por su parte, el fiscal Guillermo Persello dio detalles del allanamiento realizado en la vivienda declarada por el sospechoso. En ese domicilio no se hallaron las armas registradas, aunque personal de la Policía de Investigaciones (PDI) secuestró diverso armamento y municiones: una pistola calibre 9 milímetros con la numeración suprimida y un cargador con 17 proyectiles; una carabina calibre 22 automática con mira telescópica; un cargador de 23 y otro de 9 milímetros modificado; dos granadas de mano; 170 cartuchos de distintos calibres y dos cajas con 287 municiones calibre 22. El fiscal subrayó que el acusado no contaba con ningún tipo de documentación que autorizara la tenencia o portación de esos elementos.
Finalmente, en operativos simultáneos también se secuestraron las dos escopetas que estaban registradas, 152 gramos de cocaína, una balanza de precisión, una caja fuerte y cuatro gallos que presentaban lesiones compatibles con la participación en riñas clandestinas.
El detenido fue imputado por provisión ilegal de armas de fuego agravada, tenencia de armas de guerra, comercialización de estupefacientes, maltrato animal y además como coautor del robo de una motocicleta ocurrido en la ciudad de Esperanza.
