Un remisero fue detenido en la provincia de Corrientes luego de ser acusado de transportar 300 ampollas de fentanilo de origen extranjero, sin contar con la autorización legal necesaria para su tenencia ni traslado. El procedimiento se concretó tras una inspección realizada por efectivos de Gendarmería Nacional, quienes encontraron tres cajas ocultas debajo del asiento del conductor.
El episodio salió a la luz en las últimas horas, cuando integrantes de la Sección Núcleo, perteneciente al Escuadrón 47 “Ituzaingó”, llevaban adelante un operativo de patrullaje sobre la Ruta Provincial Nº34. A la altura del cementerio Santo Tomás, los agentes detuvieron la marcha de un Chevrolet Classic que funcionaba como taxi.
Al momento del control, los uniformados advirtieron que el conductor circulaba sin pasajeros. Durante la inspección del vehículo, detectaron tres cajas escondidas bajo el asiento, las cuales contenían ampollas con una sustancia líquida, según detalló el informe oficial de la fuerza.
Ante esta situación, los efectivos le solicitaron al hombre la documentación que acreditara la legalidad de la tenencia y transporte del material. Sin embargo, el conductor manifestó no poseer ningún tipo de aval, lo que motivó la intervención del magistrado correspondiente, quien ordenó el secuestro de los elementos hallados.
Posteriormente, personal de Criminalística llevó a cabo la apertura de las cajas y realizó el conteo del contenido, que ascendía a 300 ampollas de 2 miligramos cada una. Además, se efectuaron pruebas de orientación de campo que confirmaron que la sustancia era fentanilo, producido por un laboratorio de la República del Paraguay.
Este medicamento es un opioide sintético de alta potencia, considerado hasta 50 veces más fuerte que la heroína y entre 50 y 100 veces más potente que la morfina. En el ámbito médico, su uso está destinado al tratamiento de dolores intensos, especialmente en cuidados paliativos o intervenciones quirúrgicas.
Finalmente, la Fiscalía Federal de Corrientes dispuso la incautación total de las ampollas, el secuestro del vehículo y la detención del conductor, quien quedó incomunicado mientras avanza la investigación.
En Argentina, crece la preocupación por el transporte ilegal de este tipo de fármacos, muchos de los cuales ingresarían desde la zona de la Triple Frontera, lo que dificulta el control y la trazabilidad de estos productos.
