La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se pronunció públicamente tras la captura de Nicolás Maduro y condenó con dureza el accionar de Estados Unidos, al que definió como un “secuestro literal” en violación del Derecho Internacional. A través de sus redes sociales, la exmandataria aseguró que la administración de Donald Trump “volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir”.
En su mensaje, Cristina Kirchner cuestionó la legalidad del operativo llevado adelante en territorio venezolano y advirtió sobre las consecuencias geopolíticas que puede generar una acción de ese tipo. Según expresó, se trata de una intervención directa que desconoce principios básicos de soberanía y habilita un escenario de extrema gravedad para la región.
La exjefa de Estado vinculó la captura de Maduro con la histórica doctrina del “Gran Garrote” (Big Stick), una política exterior estadounidense basada en el uso de la fuerza para imponer intereses estratégicos en América Latina. En ese sentido, recordó que ese tipo de prácticas dejaron como saldo “atraso económico y social” en numerosos países del continente.
Petróleo y geopolítica: la hipótesis de CFK
En su descargo, Cristina Kirchner desestimó las justificaciones oficiales de Washington, que enmarcaron el operativo en la lucha contra el narcotráfico y la supuesta restauración del orden democrático en Venezuela. Para la dirigente peronista, esos argumentos funcionan como una cobertura discursiva que oculta un objetivo de fondo.
“El objetivo real”, afirmó, es la apropiación de “la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional… a cara descubierta”. Bajo esa lógica, sostuvo que la denominada “Operación Resolución Absoluta” responde a intereses económicos y energéticos, más que a razones humanitarias o institucionales.
Además, la expresidenta alertó sobre el peligroso precedente que deja este tipo de acciones militares. Señaló que el operativo “produjo la muerte de numerosas personas” y advirtió que legitimar una intervención de estas características podría habilitar a cualquier potencia mundial a violar la soberanía territorial de países más débiles con el fin de apropiarse de sus recursos naturales.
Para Cristina Kirchner, el episodio no solo afecta a Venezuela, sino que impacta en toda la arquitectura del sistema internacional, al erosionar normas básicas que regulan las relaciones entre los Estados y protegen la autodeterminación de los pueblos.
¿Qué es la política del “Gran Garrote” que mencionó Cristina Kirchner?
La política del “Gran Garrote”, conocida en inglés como Big Stick, hace referencia a la diplomacia estadounidense de comienzos del siglo XX impulsada por el entonces presidente Theodore Roosevelt. Este enfoque se basaba en la amenaza o el uso directo de la fuerza militar como herramienta para garantizar los intereses estratégicos y económicos de Estados Unidos.
En América Latina, esta doctrina se tradujo en intervenciones armadas, ocupaciones y presiones unilaterales sobre gobiernos considerados débiles o inestables. Bajo el argumento de mantener el orden en el hemisferio, Washington legitimó acciones que, con el paso del tiempo, quedaron asociadas a procesos de dependencia, conflictos internos y profundización de desigualdades.
Al evocar esa política, Cristina Kirchner buscó establecer un paralelismo histórico y advertir que, a su entender, la captura de Maduro representa un retroceso en las reglas de convivencia internacional y una reedición de prácticas que la región ya sufrió en el pasado.


