Una mujer de 51 años fue asesinada de un disparo en el pecho durante la madrugada del domingo en el barrio Nuevo Alberdi oeste, en la zona noroeste de Rosario. El crimen ocurrió en una vivienda ubicada en pasaje Pozos al 2400, donde la víctima se encontraba junto a sus hijos.
De acuerdo con el relato de familiares a la Policía, el ataque se produjo cuando la mujer escuchó que la llamaban a la puerta cerca de las 3 de la mañana. Al asomarse por una ventana para ver quién era, los agresores abrieron fuego y le provocaron una herida mortal en el tórax. La víctima murió en el lugar, sin llegar a salir de su casa.
Efectivos de la Policía Científica y de la Agencia de Investigación Criminal trabajaron en la escena, donde realizaron pericias, recolectaron pruebas balísticas y tomaron testimonios. Por su parte, el fiscal de Homicidios Dolosos ordenó la autopsia en el Instituto Médico Legal. Hasta ahora no hay personas detenidas y las autoridades mantienen abiertas distintas líneas de investigación para esclarecer el móvil del crimen e identificar a los responsables.
En el lugar también intervino personal especializado, que llevó adelante las tareas periciales correspondientes mientras se preservaba la escena bajo custodia policial.
Familiares de la víctima señalaron que la mujer había sido amenazada en ocasiones previas, aunque no pudieron precisar el origen ni la frecuencia de esas intimidaciones. Indicaron además que la situación era conocida dentro de su entorno, pero no está confirmado si existían denuncias formales.
La mujer vivía en el barrio junto a sus hijos. Vecinos de la zona manifestaron preocupación por la reiteración de hechos violentos y la vulnerabilidad que atraviesan los habitantes del sector. La vivienda continúa bajo custodia mientras avanzan las tareas investigativas.
En paralelo, una semana antes se habían registrado detenciones en el marco de otra causa vinculada a homicidio y narcotráfico. Cuatro personas, entre ellas dos menores, quedaron detenidas tras una serie de allanamientos realizados por la Policía de Investigaciones de la provincia de Santa Fe (PDI) Región II y la Unidad de Violencia Altamente Lesiva (UVAL). Otros sospechosos fueron trasladados para su identificación. La causa sigue bajo la órbita de la Fiscalía de Microtráfico y la UVAL, con intervención de la Justicia de Menores cuando corresponde.
Los procedimientos, ordenados por el fiscal Cabrera Molino, se llevaron a cabo en domicilios de las calles Garzón, José Ingenieros y Campbell, entre otras. Durante los operativos se secuestraron 18 envoltorios con una sustancia blanquecina presuntamente ilegal, dos plantas de marihuana, una bolsa con picadura, nueve teléfonos celulares, dos tablets, un arma de fuego de fabricación casera, un cartucho calibre .22 y 318.000 pesos. También fueron incautadas cuatro motocicletas y una camioneta Chevrolet C-10.
Estos allanamientos se originaron tras el homicidio de Gastón Ángel Ereñú, ocurrido días atrás en una vivienda de la calle Santa Matilde al 4300. El hombre, de 34 años, recibió un disparo en el tórax y murió en el lugar. En el mismo hecho resultó herido Tomás Ezequiel L., de 19 años, quien sufrió una lesión en la pierna y fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde se recupera fuera de peligro.
Ambas víctimas fueron encontradas tendidas sobre una cama por efectivos de la Unidad Regional II y del Comando Radioeléctrico, que acudieron tras un llamado de vecinos por detonaciones.
De acuerdo a fuentes policiales, los atacantes habrían sido seis hombres que se movilizaban en tres motocicletas. Dos de ellos descendieron, ingresaron a la vivienda, efectuaron los disparos y escaparon en una de las motos del lugar, que fue identificada como robada por la pareja del fallecido.
Fuentes ligadas a la investigación indicaron que Ereñú comercializaba estupefacientes de manera independiente y contaba con antecedentes penales por robos, extorsiones y encubrimiento. Además, había cumplido una condena previa por venta de drogas.
