“Me mandé una cagada. Maté a mi hermana”. Con esa frase, Nelson Berardi (35) sorprendió a un compañero de trabajo durante las primeras horas de la mañana. Minutos antes, le había pedido una pala y se dirigió decidido al fondo de su vivienda, en la localidad bonaerense de Las Flores, con la aparente intención de cavar un pozo.
Según reconstruyeron fuentes de la investigación, el dueño de la herramienta, alarmado por la confesión, reaccionó de inmediato. “¿Vos sos loco? Dame la pala. O te entregás o voy y te denuncio”, le habría dicho. La intervención del trabajador resultó determinante.
Poco después, Berardi —quien se desempeñaba como changarín— se presentó en la estación de Policía Comunal. Eran las 9:45 cuando ingresó y reiteró ante los efectivos la misma declaración: “Maté a mi hermana”. A partir de ese momento, los policías se trasladaron hasta el domicilio del Barrio Procasa 1, donde encontraron a la víctima tendida en el piso de uno de los dormitorios, ya sin signos vitales.
El acusado quedó detenido bajo la imputación de homicidio agravado por el vínculo. En la causa intervino la Ayudantía Fiscal de Las Flores, encabezada por el fiscal Pablo Iparraguirre, con la correspondiente actuación del Juzgado de Garantías N°3 del departamento judicial de Azul.
La víctima, Sabrina Berardi, tenía 37 años. De acuerdo con lo informado por los investigadores, en 2020 se había mudado a Cacharí, dentro del partido de Azul. Su alejamiento de Las Flores, indicaron las fuentes, estuvo vinculado a conflictos con su hermano en un contexto de violencia de género. Con el paso del tiempo, la situación no se habría modificado.
Testigos señalaron que Sabrina había regresado a Las Flores apenas cuatro días antes del hecho. Este miércoles, en horas tempranas y en medio de una discusión, el ahora detenido la habría atacado. Las primeras versiones indicaron que la agresión habría sido a golpes, principalmente en la cabeza, aunque la autopsia fue la encargada de determinar con precisión la causa de la muerte. Otras líneas de investigación no descartaron un posible cuadro de asfixia.
Una vecina aportó un dato relevante: alrededor de las 6 de la mañana escuchó ruidos inusuales provenientes de la vivienda. Los investigadores creen que ese habría sido el momento del ataque fatal.
Durante el transcurso del día también se constató que, tras el crimen, Nelson Berardi intentó cavar un pozo en el fondo del terreno. Esa maniobra reforzó la hipótesis de que buscaba ocultar el cuerpo, circunstancia que derivó en el pedido de la pala y en la posterior confesión que precipitó su entrega.
En la escena se registró tierra removida, elemento que quedó incorporado al expediente judicial.
Fuentes cercanas a la causa señalaron que existían antecedentes de conflictos dentro del núcleo familiar. Además, indicaron que el detenido presentaría un cuadro de consumo problemático. En ese marco, también se mencionó que el padre de ambos permanece privado de la libertad desde hace aproximadamente una década por una causa de abuso sexual agravado.
La investigación quedó finalmente en manos de la UFI N°1 del departamento judicial de Azul, a cargo de Marcelo Fernández. En las tareas de recolección de testimonios e información participaron, junto a la Policía Comunal, efectivos de la Comisaría de la Mujer.
