Un hombre fue sentenciado a 10 años de prisión en la provincia de Salta tras comprobarse que incurrió durante años en graves delitos contra la integridad de su hija con discapacidad madurativa, cuando la joven aún era menor de edad.
De acuerdo a lo señalado por el Ministerio Público Fiscal de Salta, la víctima tiene actualmente 18 años y los episodios comenzaron cuando tenía entre 12 y 13 años, extendiéndose hasta pocos días antes de que su madre realizara la denuncia correspondiente. La acusación fue impulsada por la tutora legal de la joven.
La madre relató ante el MPFS que el pasado 2 de abril mantuvo una discusión con su hija luego de solicitarle que apagara el celular. Ante la negativa, decidió quitarle el dispositivo y advirtió la presencia de stickers con contenido inapropiado en la aplicación WhatsApp, situación que derivó en la revelación de los hechos por parte de la damnificada.
En su declaración, la propia joven ratificó lo sucedido y señaló que el acusado le pedía que no hablara de lo ocurrido, advirtiéndole que, en caso de hacerlo, su madre podría echarlo del hogar.
Durante el juicio oral, la parte acusadora sostuvo que el hombre aprovechaba las ausencias de la denunciante del domicilio para cometer de manera reiterada los delitos, agravados por el vínculo familiar, la guarda y la convivencia.
El caso fue llevado adelante por el fiscal Ricardo Espilocín, de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual 2, y se desarrolló ante la Sala II del Tribunal de Juicio del Distrito Judicial del Centro. El imputado, de 41 años, fue juzgado bajo la carátula de delitos reiterados agravados por el vínculo, la guarda y la convivencia.
Finalmente, el juez Eduardo Sángari dictó una condena de prisión efectiva y dispuso en el mismo fallo la extracción de material genético del acusado, procedimiento que estará a cargo del Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).
