El ex primer ministro de Corea del Sur, Han Duck-soo, fue condenado este miércoles a 23 años de prisión por su participación en la fallida imposición de la ley marcial decretada por el entonces presidente Yoon Suk-yeol en diciembre de 2024. La pena, dictada por el Tribunal del Distrito Central de Seúl, supera en ocho años la solicitud presentada por la fiscalía y marca un antecedente histórico en el país.
La sentencia fue leída de manera televisada por el juez Lee Jin-kwan, presidente del tribunal, quien sostuvo que Han cumplió un papel central en la implementación del estado de excepción, más allá de una simple complicidad. El magistrado calificó los hechos como un acto de insurrección contra el orden constitucional.
Durante la audiencia, el tribunal remarcó la gravedad de las acciones atribuidas al ex primer ministro y justificó la severidad del castigo en función de su jerarquía institucional, al desempeñarse como “segundo al mando del Poder Ejecutivo”. Han fue declarado culpable de la mayoría de los cargos en su contra, lo que llevó a imponer una condena incluso superior a los 15 años de prisión solicitados por el fiscal especial independiente Cho Eun-suk.
Tras escuchar el fallo, Han se limitó a expresar en voz baja que aceptaba “humildemente” la decisión judicial. De inmediato, el tribunal ordenó su detención por considerar que existía riesgo de destrucción de pruebas, en lo que constituye la primera vez en la historia constitucional surcoreana que un ex primer ministro es arrestado en el propio tribunal, según informó la agencia Yonhap.
El fallo también sostuvo que Han eludió aclarar lo ocurrido durante la fallida imposición de la ley marcial e ignoró deliberadamente la responsabilidad que le correspondía. Además, determinó que ocultó documentación vinculada al estado de excepción para protegerse personalmente, falsificó documentos oficiales y destruyó otros auténticos con el objetivo de simular que la medida se había ajustado a los procedimientos legales.
Se trata del primer veredicto dentro del conjunto de causas relacionadas con la ley marcial que califica formalmente la fallida iniciativa como un acto de insurrección. “Quienes estaban en el poder, elegidos por el pueblo, ignoraron la Constitución y la ley y cometieron actos de insurrección, socavando gravemente la confianza de la ciudadanía en la democracia y el Estado de derecho”, señaló el tribunal en su resolución.
La condena proyecta un escenario judicial adverso para el expresidente Yoon Suk-yeol, quien afronta un juicio por insurrección con veredicto previsto para el 19 de febrero y podría enfrentar una pena de muerte. No obstante, una eventual condena capital sería difícil de ejecutar debido a la moratoria vigente en Corea del Sur desde hace casi cuatro décadas.
Cabe recordar que Yoon fue condenado el viernes pasado a cinco años de prisión por obstrucción a la justicia, en el primero de los ocho procesos judiciales que enfrenta tras ser destituido por su rol en la fallida imposición de la ley marcial en diciembre de 2024.
En diciembre de ese año, el tribunal consideró que Han contribuyó a otorgar una apariencia de legalidad al estado de excepción al convocar una reunión ilegal del gabinete. De acuerdo con la sentencia, si el entonces primer ministro hubiera cumplido correctamente con sus funciones, la insurrección podría haberse evitado.
Según consignó la agencia Xinhua, el fallo también destacó que Han ocultó documentos relacionados con la ley marcial por motivos de seguridad personal, además de falsificar y destruir otros para simular que la medida había seguido los procedimientos legales. Tras la lectura de la condena, el tribunal ordenó su arresto inmediato en la sala.
