La clasificación para el Gran Premio de España dejó sensaciones encontradas para Franco Colapinto. Si bien el argentino volvió a imponerse sobre su compañero de equipo en Alpine, Pierre Gasly, el resultado estuvo lejos de satisfacerlo. Tras quedar eliminado en la Q2 y asegurarse el 13° puesto de partida para la carrera de este domingo, el piloto de Pilar realizó un durísimo análisis sobre el rendimiento del A526 y no ocultó su frustración.
En una jornada marcada por las altas temperaturas y la fuerte degradación de los neumáticos en el circuito de Barcelona-Catalunya, ninguno de los dos Alpine logró acceder a la Q3. Colapinto registró un tiempo de 1m16s191 y superó por apenas 70 milésimas a Gasly, que largará 14°.
Sin embargo, el argentino dejó en claro que la comparación interna no le genera ningún consuelo.
“Más lento que los Fórmula 2, capaz que Nico Varrone iba más rápido. Con el F2 iba capaz mejor, un desastre”, disparó apenas terminó la sesión, en una mezcla de ironía y enojo por el comportamiento del monoplaza.
La principal preocupación del piloto pasa por la degradación de los neumáticos, un problema que afectó a varios equipos durante el fin de semana, pero que en Alpine parece haberse manifestado con especial intensidad.
“La degradación es muy fea. Ojalá que todos tengan una degradación parecida así podemos tener algunas expectativas, pero ayer el ritmo de carrera fue muy malo de manejar”, explicó.
El Alpine A526, un auto impredecible
Consultado sobre el hecho de haber vuelto a superar a Gasly en clasificación, Colapinto prefirió no detenerse en estadísticas y apuntó directamente contra las limitaciones del auto.
“Lo perdí ahí en la curva 10, en la dos, en todas. Fue un desastre. Traté de extraer todo lo que podía del auto, fui con el cuchillo entre los dientes en la última vuelta, pero el auto no hace lo que quiero”, afirmó.
Según relató, durante toda la vuelta rápida tuvo que luchar contra un vehículo que reaccionaba de manera impredecible.
“Voy derrapando toda la vuelta, salgo de la curva dos completamente de costado, patino en la tres y no puedo ni mantenerlo en la pista”.
La descripción continuó con un detallado repaso de los problemas que sufrió en distintos sectores del trazado catalán.
“En la curva cuatro entra de cola, se mueve, no tracciona. En la curva cinco ya no tengo más gomas traseras y el último sector es imposible”.
Para Colapinto, la falta de equilibrio general del monoplaza terminó condicionando cualquier posibilidad de pelear por un lugar entre los diez mejores.
“Con el auto que tenemos hoy en día es imposible. Intenté jugármela porque sabía que iba a ser muy difícil pasar a la Q3, pero no funciona nada, no sale nada. El balance es muy malo y no encontramos la vuelta en todo el fin de semana”.
Cambios sin resultado
Durante la jornada, Alpine intentó diferentes soluciones para mejorar el comportamiento del auto. Sin embargo, ninguno de los cambios realizados logró generar el efecto esperado.
“Di vuelta el auto para el FP3, di vuelta el auto para la qualy. No hace nada, nada funciona”, lamentó.
La impotencia quedó reflejada en una de las frases más contundentes de toda su declaración.
“Estoy un poco perdido y bastante frustrado porque siento que estoy tratando de ir al límite y no sale nada”.
Incluso reveló que estuvo cerca de sufrir un accidente en varias oportunidades mientras intentaba encontrar algunas décimas extra.
“El auto casi termina contra la pared tres veces en una vuelta”.
La esperanza puesta en la carrera
A pesar del duro diagnóstico sobre el rendimiento del Alpine, Colapinto todavía mantiene expectativas para la competencia principal.
Barcelona suele ofrecer carreras condicionadas por la estrategia y el desgaste de los neumáticos, dos factores que podrían abrir oportunidades para avanzar posiciones.
“Hay que trabajar para mañana. Largando 13° hay oportunidades y creo que no estamos tan lejos de los puntos, así que vamos a intentar hacer una buena carrera”.
El argentino considera que la clave estará en gestionar mejor las cubiertas y evitar los problemas que aparecieron durante la clasificación.
“Ojalá tengamos menos degradación que en la qualy, porque en una vuelta nos quedamos sin gomas”.
Finalmente, resumió sus sensaciones sobre una de las jornadas más difíciles desde su llegada a Alpine.
“En general fue un día muy difícil, con un auto muy incómodo de manejar. No lo disfruté manejando e intenté ir al límite, pero cuando quiero ir al límite el auto hace lo que quiere. Es una pena”.
Con ese panorama, Colapinto afrontará este domingo el Gran Premio de España desde la 13ª posición, con el objetivo de sobreponerse a las dificultades que mostró el Alpine durante todo el fin de semana y buscar un resultado que le permita acercarse a la zona de puntos.
