El Open de Australia 2026 llegó a su punto culminante con una final de altísimo nivel entre Carlos Alcaraz y Novak Djokovic. El torneo, disputado en Melbourne Park, ofreció a lo largo de las dos semanas encuentros vibrantes y un tenis de máxima exigencia. En ese contexto, el español se consolidó como una de las grandes figuras del certamen luego de superar una exigente semifinal ante Alexander Zverev y acceder a la definición frente al vigente campeón y uno de los máximos ganadores en la historia del torneo.
La expectativa fue total desde el inicio. Djokovic salió decidido a imponer condiciones y rápidamente mostró su jerarquía sobre la pista. Con un repertorio completo de golpes, el serbio dominó los primeros juegos, cerró sus servicios con autoridad y consiguió una temprana rotura para tomar ventaja. Alcaraz, incómodo y errático en varios pasajes, no logró encontrar respuestas ante la solidez de Nole, que terminó llevándose el primer set por 6-2.
Tras esa manga inicial, el desarrollo del partido comenzó a cambiar. El español ajustó su planteo, mejoró notablemente con el saque y empezó a tomar el control de los intercambios. La segunda manga mostró a un Alcaraz mucho más agresivo, decidido a igualar el marcador. Con derechas profundas, subidas a la red y una mayor regularidad, logró quebrar el servicio de Djokovic en dos oportunidades y se quedó con el set por 6-2, devolviendo la paridad al encuentro.
El tercer parcial mantuvo la intensidad y el alto nivel de juego. Ambos sostuvieron sus servicios hasta que, con el marcador 2-2, Alcaraz elevó nuevamente su rendimiento y consiguió una rotura clave. A partir de allí, el murciano sostuvo la ventaja con autoridad y cerró el set por 6-3, quedando a un solo parcial de conquistar por primera vez el título en Australia.
Lejos de rendirse, Djokovic dio batalla en el cuarto set. El intercambio fue parejo, con juegos largos, puntos espectaculares y momentos de tensión máxima. El serbio apeló a su experiencia para resistir, mientras el español mostró temple en los momentos decisivos. Con el set igualado 5-5, Alcaraz encontró el quiebre definitivo que le permitió cerrar el partido por 7-5 y sellar la victoria por 3-1.
De esta manera, Carlos Alcaraz se consagró campeón del Open de Australia por primera vez en su carrera y sumó el único Grand Slam que le faltaba a su palmarés. Tras más de cinco horas de un duelo exigente, marcado por el calor, el desgaste físico y la intensidad constante, el español levantó la copa en Melbourne y abrió la temporada con el título más importante del inicio del año, confirmando su lugar entre los grandes protagonistas del tenis mundial.
