Después de tres meses de intensa búsqueda, la Policía de la provincia de Mendoza logró recapturar a Emiliano Carlos Jofré (34), el último detenido que permanecía prófugo tras la fuga registrada en la Comisaría 12 de San Martín. Su cómplice ya había sido arrestado en diciembre de 2025.
El fugitivo fue localizado y detenido este sábado en el barrio San Pedro. El procedimiento se concretó alrededor de las 13:00, cuando efectivos que realizaban patrullajes por la zona advirtieron su presencia en la vía pública. Tras identificarlo, confirmaron su identidad mediante un sistema biométrico y procedieron a su arresto.
De acuerdo con los antecedentes judiciales, Jofré había sido encarcelado pocos días antes de la evasión por el delito de tenencia ilegal de arma de fuego. Además, registraba dos condenas previas vinculadas a episodios de violencia de género. Una de ellas fue dictada en mayo de 2023, cuando recibió una pena de un mes y 26 días de prisión por amenazas calificadas y desobediencia. Más tarde, en agosto de 2024, fue condenado a seis meses y seis días tras admitir su responsabilidad en tres hechos de amenazas y lesiones leves.
La fuga se había producido durante la madrugada del 10 de diciembre de 2023. Según se reconstruyó en la investigación, los detenidos lograron escapar a través de un boquete de aproximadamente 15 centímetros de alto por 40 de ancho realizado en una pared de la dependencia policial. Por ese orificio, Jofré y su cómplice, Enzo Leonel Páez, salieron del edificio y continuaron la huida desplazándose por los techos de comercios y viviendas cercanas.
Tras el escape, las autoridades desplegaron un amplio operativo que incluyó rastrillajes en la zona y el uso de drones para intentar localizar a los prófugos. Sin embargo, en aquel momento los esfuerzos no lograron dar con Jofré. Paralelamente, la Inspección General de Seguridad abrió un sumario administrativo para analizar la actuación de los tres agentes que se encontraban de servicio al momento del hecho.
En cuanto a Páez, fue recapturado cuatro días después de la fuga, el 14 de diciembre, en la intersección de las calles Jacarandá y Los Robles. La detención fue realizada por un integrante de la Gendarmería Nacional Argentina que se encontraba de civil y lo reconoció en la vía pública. Con la colaboración de vecinos logró reducirlo hasta que fue entregado nuevamente a la policía.
El detenido debió recibir asistencia médica en la guardia del Hospital Perrupato debido a que presentaba lesiones visibles. Tras recibir el alta, fue trasladado otra vez a su lugar de detención.
