Cada 15 de febrero se conmemora el Día Internacional contra el Cáncer Infantil, una fecha clave para visibilizar una enfermedad que afecta a miles de niños y niñas en todo el mundo y que, pese a los avances médicos, sigue siendo una de las principales causas de mortalidad infantil por enfermedad.
No es una efeméride simbólica ni decorativa: es un día para informar, concientizar y reclamar. Porque cuando se habla de cáncer infantil, el silencio también juega en contra.
¿Por qué el 15 de febrero?
El Día Internacional contra el Cáncer Infantil fue establecido en 2002 por la Childhood Cancer International, una red global de organizaciones de padres y familiares de niños con cáncer.
El objetivo fue claro desde el inicio:
- Dar visibilidad al cáncer pediátrico
- Promover el diagnóstico temprano
- Defender el acceso equitativo a tratamientos
- Acompañar a las familias durante todo el proceso
La fecha se adoptó a nivel mundial y hoy cuenta con el respaldo de organismos de salud, hospitales, fundaciones y asociaciones médicas en más de 90 países.
Qué es el cáncer infantil (y qué no)
El cáncer infantil no es igual al cáncer en adultos. No solo se manifiesta de forma diferente, sino que también:
- Tiene otras causas
- Requiere tratamientos específicos
- Presenta mejores tasas de curación si se detecta a tiempo
Los tipos más frecuentes son:
- Leucemias
- Tumores del sistema nervioso central
- Linfomas
- Tumores sólidos (neuroblastoma, sarcomas, tumor de Wilms)
A diferencia del cáncer en adultos, no suele estar asociado a hábitos como el tabaquismo o la alimentación, lo que hace aún más importante la detección precoz.
La importancia del diagnóstico temprano
Uno de los ejes centrales del 15 de febrero es el diagnóstico oportuno. Detectar el cáncer infantil a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Algunas señales de alerta incluyen:
- Fiebre persistente sin causa aparente
- Pérdida de peso inexplicable
- Dolor óseo frecuente
- Palidez, cansancio extremo
- Aparición de bultos o inflamaciones
- Dolores de cabeza intensos y recurrentes
No se trata de alarmar, sino de consultar a tiempo. En cáncer infantil, el reloj importa.
Las desigualdades que todavía existen
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en los países de ingresos altos, más del 80 % de los niños con cáncer logran curarse. En países de ingresos bajos o medios, esa cifra puede caer por debajo del 30 %.
La diferencia no está en la enfermedad, sino en:
- El acceso al sistema de salud
- La disponibilidad de tratamientos
- La detección temprana
- El acompañamiento integral
Por eso, el Día Internacional contra el Cáncer Infantil también es una fecha de reclamo.
El rol de las familias y las organizaciones
El cáncer infantil no se enfrenta solo desde lo médico. Las familias cumplen un rol central, y muchas veces son las organizaciones civiles las que:
- Acompañan emocionalmente
- Garantizan tratamientos
- Brindan contención social
- Difunden información confiable
La fecha del 15 de febrero reconoce también esa tarea silenciosa, constante y muchas veces invisibilizada.
Concientizar salva vidas
Hablar de cáncer infantil no trae mala suerte. Al contrario: salva vidas. Informar, derribar mitos y visibilizar síntomas permite llegar antes al diagnóstico y mejorar las posibilidades de tratamiento.
Por eso, cada 15 de febrero:
- Se iluminan edificios públicos
- Se realizan campañas de información
- Se comparten historias reales
- Se refuerza el mensaje de esperanza
Un día para recordar, pero también para actuar
El Día Internacional contra el Cáncer Infantil no es solo una fecha en el calendario. Es un llamado a la acción permanente: desde el Estado, el sistema de salud, los medios y la sociedad en su conjunto.
Porque ningún niño debería enfrentar esta enfermedad en soledad.
Y porque el acceso a la salud, en este caso, también es una cuestión de justicia.
