Brasil concluyó el año 2025 con una inflación acumulada del 4,26%, un nivel que se mantuvo dentro del techo de la meta establecida por el Banco Central, que es del 3% con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales, según informó este viernes el Gobierno.
El dato se conoció en una jornada en la que también se destacó el contexto político regional, con referencias al clima que rodea al acto del presidente Luiz Inácio Lula da Silva por los tres años del asalto bolsonarista al Palacio del Planalto.
La cifra de 2025 se ubicó por debajo del resultado final de 2024, cuando la inflación había alcanzado el 4,83% bajo la misma meta oficial, de acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
El 4,26% registrado el año pasado representa “el quinto menor resultado” de las últimas tres décadas, explicó el analista del IBGE Fernando Gonçalves durante la presentación de los números oficiales.
En el plano regional, el informe económico se conoció en paralelo a otros hechos de impacto en América Latina, como la difusión de una carta del opositor cubano José Daniel Ferrer a los militares de la isla, en la que advirtió que el país atraviesa su peor crisis en siete décadas.
En cuanto a los componentes del índice, los precios del grupo de alimentos y bebidas —el rubro con mayor peso en la medición— mostraron una marcada desaceleración en 2025, con un aumento del 2,95%, frente al fuerte incremento del 7,69% registrado en 2024.
Por su parte, la inflación de diciembre fue del 0,33%, lo que significó un alza de 0,15 puntos porcentuales respecto al 0,18% observado en noviembre. Aun así, el resultado estuvo dentro de las previsiones de los analistas del mercado.

El cierre del año económico también coincidió con noticias relevantes en la región, como el anuncio de que Uruguay recibió la donación de tres islas por parte de un multimillonario estadounidense en una zona limítrofe con Argentina.
Durante diciembre, todas las categorías analizadas registraron aumentos, con la única excepción del sector de vivienda, que mostró una caída del 0,33%. Esta baja estuvo influenciada principalmente por la reducción del 2,41% en los precios de la energía eléctrica residencial.
Entre los rubros con mayores incrementos, el impacto más significativo provino del sector de transportes, que subió un 0,74%. Este avance estuvo impulsado, en gran medida, por el fuerte encarecimiento de los servicios de transporte por aplicaciones móviles, que treparon un 13,79%, y por el aumento del 12,61% en los pasajes aéreos.
A esto se sumó el alza de los combustibles, cuyos precios crecieron un 0,45% en diciembre y revirtieron la caída del 0,32% registrada en noviembre.
En segundo lugar en términos de impacto sobre el índice general se ubicó el sector de la salud, con un incremento del 0,52%, explicado por subas en los artículos de higiene personal, que aumentaron un 0,52%, y en los planes de salud privados, que se encarecieron un 0,49%. En el último mes del año, el grupo de alimentos y bebidas mostró un aumento del 0,27%.
El Consejo Monetario Nacional mantuvo para 2025 el objetivo de inflación del 3%, con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales, marco dentro del cual se encuadró el resultado final.
El aumento de los precios al consumidor, junto con la incertidumbre externa, es una de las principales razones detrás de la evolución alcista de la tasa de interés en Brasil, que actualmente se mantiene en torno al 15% anual, una de las más elevadas a nivel mundial.


