Boca Juniors volvió a dejar una imagen alarmante. El empate ante Platense no solo expuso un bajo nivel futbolístico: confirmó que el equipo sigue retrocediendo fecha tras fecha.
En los papeles, la comparación es desigual. Boca y Platense comparten calendario internacional —ambos jugarán la Copa Libertadores—, pero la diferencia de planteles es abismal. Platense fue desarmado tras su título del año pasado; Boca, en cambio, intentó reforzarse. La pregunta es incómoda pero inevitable: ¿con qué se reforzó?
Nombres fuertes, funcionamiento débil
Boca arrancó con lo de siempre: arquero titular, línea defensiva conocida y un mediocampo que, en teoría, suena a lujo. Leandro Paredes, Ascacíbar y Alarcón. Pero ahí empieza el problema.
Alarcón juega poco, muy poco. Su historial reciente lo condena: en sus últimas apariciones fue reemplazado temprano, sin marca ni peso en el juego. Y esta noche no fue la excepción.
Paredes, por su parte, tuvo uno de sus peores partidos desde su regreso. Lento, errático y visiblemente limitado. Terminó saliendo y luego se supo que arrastraba una lesión, incluso infiltrado. En Boca, una costumbre peligrosa: jugar con futbolistas a medias. Un jugador que no está bien, no debe jugar. No es épica, es lógica.
Ascacíbar tampoco escapó a la mediocridad general. Partido flojo, sin liderazgo ni presencia. El mediocampo, supuesto motor del equipo, nunca arrancó.
Delantera sin filo y veteranos agotados
Arriba, el panorama fue igual de preocupante. Lucas Janson volvió de una lesión, Ángel Romero no está físicamente, y Miguel Merentiel sigue en recuperación. De los tres, no se armó ni medio delantero funcional.
Los jugadores de experiencia terminaron exhaustos, superados por el ritmo y por su propia falta de respuestas. Y cuando Boca ya no tuvo más ideas, recurrió —otra vez tarde— a los pibes.
Aranda fue el único que intentó algo distinto, el único que buscó romper el molde. Delgado ingresó sobre el final, en medio de contradicciones internas que ya son habituales entre cuerpo técnico, dirigencia y tribuna.
Cavani y el síntoma del problema
Edinson Cavani tuvo una chance clara: mano a mano, intentó picarla ante la salida de Borgogno. La pelota parecía entrar en cámara lenta… hasta que los defensores despejaron. Caerle solo a Cavani sería injusto, pero la imagen es simbólica: Boca no encuentra funcionamiento ni soluciones colectivas.
Hoy, Cavani es un exjugador en actividad. Y el problema es más profundo que un nombre propio.
Un escenario que se repite
Este fue un partido “saca técnico”. Pero en Boca esas decisiones siempre llegan tarde. Ya pasó antes: ciclos estirados, derrotas evitables y cambios forzados cuando el daño está hecho.
El entrenador Claudio Úbeda mostró en conferencia más desconcierto que certezas. Explicar lo inexplicable no alcanza cuando el equipo no responde.
El próximo viernes, Boca vuelve a jugar en la La Bombonera ante Racing Club, un Racing en levantada, frente a un Boca que hoy no mostró absolutamente nada.
Se viene Copa Argentina. Se viene Libertadores. Y Boca, a apenas cinco fechas del torneo, no dio una sola señal de estar a la altura de su historia.
La gente se fue triste, resignada, cansada.
Boca va de mal en peor.
Y lo más preocupante no es el resultado: es no ver por dónde empezar a cambiarlo.
Síntesis Boca 0 – 0 Platense
Boca: Agustín Marchesin; Juan Barinaga, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Santiago Ascacibar, Leandro Paredes, Williams Alarcón; Ángel Romero, Miguel Merentiel, Lucas Janson. DT: Claudio Úbeda.
Platense: Matías Borgogno; Juan Saborido, Ignacio Vázquez, Eugenio Raggio, Tomás Silva; Felipe Bussio, Maximiliano Amarfil; Guido Mainero, Juan Gauto, Franco Zapiola; Leonardo Heredia. DT: Walter Zunino.
Cambios en el segundo tiempo: 15m. Tomás Aranda por Lucas Janson (B); Martín Barrios por Maximiliano Amarfil (P) y Tomás Nasif por Leonardo Heredia (B); 20m. Edinson Cavani por Miguel Merentiel (B), Marcelo Weigandt por Juan Barinaga (B) y Gonzalo Gelini por Ángel Romero (B); 33m. Santiago Dalmasso por Franco Zapiola (P) y Kevin Retamar por Guido Mainero (P); 39m. Milton Delgado por Leandro Paredes (B) y 41m. Agustín Lagos por Juan Gauto (P).
Árbitro: Sebastián Zunino.
VAR: Jorge Baliño.
