Bélgica e Irán protagonizaron un intenso empate sin goles en el SoFi Stadium de Los Ángeles, por la segunda jornada del Grupo G del Mundial 2026. Ambos seleccionados habían igualado en su debut y necesitaban una victoria para encaminar su clasificación, pero terminaron repartiendo puntos en un encuentro marcado por las intervenciones de los arqueros, la solidez defensiva y una expulsión que condicionó el desarrollo del partido.
Desde el inicio, Bélgica tomó la iniciativa. Apenas a los tres minutos consiguió un tiro de esquina ejecutado por Maxim De Cuyper y, un minuto más tarde, Romelu Lukaku recibió una tarjeta amarilla en una de las primeras acciones fuertes del encuentro.
La preocupación llegó rápidamente para Irán cuando, a los cinco minutos, su arquero Alireza Beiranvand protagonizó un fuerte choque con Lukaku que obligó a la intervención inmediata del cuerpo médico. Poco después, Thibaut Courtois alcanzó una marca histórica al disputar su decimoséptimo partido en una Copa del Mundo, igualando el récord de Enzo Scifo con la selección belga.
Bélgica generó las primeras ocasiones claras mediante Kevin De Bruyne y Nathan Ngoy, aunque el arquero iraní respondió con solvencia. Del otro lado, Irán también mostró peligro y estuvo cerca de abrir el marcador a los 15 minutos con una gran media vuelta de Hossein Kanaani, pero Courtois realizó una intervención espectacular para evitar el gol.
Con el paso de los minutos, Lukaku se convirtió en la principal amenaza ofensiva de los europeos, complicando constantemente a la defensa rival con sus movimientos dentro del área. Sin embargo, la firmeza iraní mantuvo el marcador cerrado.
El momento de mayor impacto en la primera mitad llegó a los 24 minutos. Irán logró convertir y se puso en ventaja de manera sorpresiva, pero la jugada fue revisada por el VAR debido a una posible posición adelantada. Tras varios instantes de análisis, el árbitro anuló el tanto por fuera de juego y el encuentro continuó igualado.
La primera etapa siguió desarrollándose con intensidad. Saeid Ezatolahi fue amonestado para Irán, mientras que Bélgica continuó atacando con Lukaku, Alexis Saelemaekers y Kevin De Bruyne. El arquero iraní volvió a convertirse en figura con varias intervenciones decisivas que permitieron sostener el empate.
El árbitro añadió ocho minutos antes del descanso y, pese a algunas llegadas adicionales y varias infracciones, ninguno de los dos equipos logró romper la igualdad. Así concluyó un primer tiempo que tuvo como protagonistas a las defensas y a los guardametas.
El complemento comenzó con Bélgica nuevamente lanzada al ataque. Kevin De Bruyne comandó las acciones ofensivas y tanto Leandro Trossard como Maxim De Cuyper probaron al arco rival, encontrándose otra vez con una destacada respuesta del arquero iraní.
Irán, por su parte, también tuvo sus oportunidades. Mehdi Taremi exigió a Courtois y obligó al arquero belga a intervenir en varias ocasiones para evitar la caída de su arco. La respuesta del guardameta del Real Madrid resultó fundamental para mantener la igualdad.
La gran incidencia del partido ocurrió a los 66 minutos. Nathan Ngoy cometió una infracción sobre Mehdi Taremi cuando era el último defensor y recibió la tarjeta roja directa. La expulsión dejó a Bélgica con diez jugadores y modificó por completo el panorama para el equipo dirigido por Rudi García.
Tras la expulsión, Irán aprovechó los espacios y buscó con mayor insistencia el triunfo. El entrenador iraní realizó modificaciones ofensivas con los ingresos de Mehdi Torabi y Milad Mohammadi, mientras que Bélgica intentó recomponer su estructura con cambios que incluyeron a Arthur Theate, Timothy Castagne, Dodi Lukébakio y Matias Fernandez-Pardo.
A pesar de jugar con un hombre menos, Bélgica continuó generando ocasiones. Hans Vanaken, Maxim De Cuyper y Dodi Lukébakio probaron suerte, aunque sin la precisión necesaria para superar al arquero iraní. La ausencia de Lukaku en los minutos finales también se hizo sentir, ya que el equipo perdió una referencia importante dentro del área.
En los últimos instantes, Irán tuvo algunas aproximaciones peligrosas, mientras que Bélgica desperdició sus últimas oportunidades mediante centros y remates que no encontraron destino de gol. El árbitro añadió cinco minutos y, pese a la tensión del cierre, el marcador no volvió a moverse.
Con el pitazo final llegó la confirmación de un nuevo empate en el Grupo G. Irán quedó con dos puntos en dos partidos y se ubicó momentáneamente en la cima de la zona por diferencia de goles, mientras que Bélgica también alcanzó las dos unidades tras dos presentaciones. Ambos seleccionados deberán buscar la victoria en la última fecha para mantener intactas sus posibilidades de avanzar a la siguiente ronda del Mundial 2026.
