El Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP) se impuso en las elecciones parlamentarias y su líder, Tarique Rahman, se convirtió en el nuevo primer ministro del país, de acuerdo con los resultados difundidos por la Comisión Electoral tras el recuento de votos en 299 distritos.
Según los datos oficiales, la alianza encabezada por el BNP obtuvo 212 escaños, frente a los 77 logrados por la coalición islamista Jamaat-e-Islami, tal como informó a la prensa el secretario principal del organismo electoral, Akhtar Ahmed.
La participación alcanzó el 59 %, mientras que el referéndum sobre una amplia carta democrática recibió el respaldo del 60 % de los votantes.
Tras conocerse los resultados, Rahman asumió el liderazgo del Ejecutivo. El dirigente del BNP, Ruhul Kabir Rizvi, calificó el resultado como una “victoria aplastante” y llamó a los simpatizantes a celebrarlo con oraciones en mezquitas, evitando manifestaciones en las calles. Durante la noche, miles de seguidores aguardaron el desenlace frente a las sedes partidarias.

Desde el plano internacional, la embajada de Estados Unidos en Dhaka felicitó al ganador y describió el resultado como una “victoria histórica”. En la misma línea, el primer ministro de India, Narendra Modi, expresó sus congratulaciones: “Transmito mis más sinceras felicitaciones al Sr. Tarique Rahman por liderar al BNP hacia una victoria decisiva en las elecciones parlamentarias de Bangladesh. Esta victoria demuestra la confianza del pueblo bangladesí en su liderazgo. La India seguirá apoyando un Bangladesh democrático, progresista e inclusivo”.
A las 8:00 de la mañana del viernes, hora local, proyecciones de medios locales ya indicaban que el BNP había superado el umbral necesario para una mayoría clara en el Parlamento, con estimaciones de 212 escaños.
Por su parte, la coalición islamista liderada por Jamaat-e-Islami, que centró su campaña en la justicia y la lucha contra la corrupción, alcanzó 70 escaños, lo que representa un avance respecto a elecciones anteriores.

La Comisión Electoral, que aún no publicó los resultados finales, anunció que el cómputo definitivo será difundido el viernes por la mañana para 299 de los 300 distritos electorales. Además, otros 50 escaños reservados para mujeres serán asignados mediante listas partidarias.
La jornada electoral se desarrolló en su mayoría de forma pacífica, aunque la campaña estuvo marcada por enfrentamientos que dejaron cinco muertos y más de 600 heridos. Observadores de Naciones Unidas advirtieron sobre un clima de intolerancia, desinformación y amenazas durante el proceso.
El líder interino Muhammad Yunus, quien asumió tras la destitución de Sheikh Hasina en agosto de 2024 y cuya administración prohibió la participación del partido de la ex mandataria, llamó a la calma y a la unidad nacional hasta que se concrete la transición de poder.

Yunus, Premio Nobel de la Paz, promovió además una carta de reforma democrática que fue sometida a referéndum junto con las elecciones, con proyecciones que apuntan a un respaldo mayoritario del electorado.
Desde la India, donde permanece refugiada tras ser condenada a muerte en ausencia, Hasina calificó las elecciones como “ilegales e inconstitucionales”. Mientras tanto, Rahman y el BNP celebraron un triunfo que interpretan como un mandato para superar los años de represión y renovar el sistema político del país.
“Esta victoria era esperada. No es de extrañar que el pueblo de Bangladesh haya depositado su confianza en un partido (…) capaz de hacer realidad los sueños que nuestros jóvenes imaginaron durante el levantamiento”, afirmó Salahuddin Ahmed, integrante del comité del BNP, en declaraciones a la agencia AFP.

A sus 60 años, Tarique Rahman —también conocido como Tarique Zia— se prepara para liderar la nación del sur de Asia, con una población cercana a los 170 millones de habitantes, impulsado por lo que definió como la ambición de “hacerlo mejor”.
Su ascenso representa un giro significativo en la trayectoria de un dirigente que regresó a Bangladesh en diciembre tras 17 años de exilio en el Reino Unido, alejado de la agitada escena política de Dhaka.
Heredero de una de las dinastías políticas más influyentes del país, Rahman tenía 15 años cuando su padre, el entonces presidente Ziaur Rahman, fue asesinado en 1981. Su llegada al poder marca ahora una nueva etapa en la política bangladesí.


