Una mujer denunció haber sufrido una agresión de carácter antisemita en la Feria de San Telmo este domingo, luego de pedir que retiraran una bandera de Palestina que había sido colocada por otra feriante en el sector de ventas.
La víctima fue identificada como Karina, una artesana dedicada a la comercialización de piezas realizadas en cerámica de alta temperatura. Aunque no integra el grupo de puesteros permanentes del tradicional paseo de la Feria de San Telmo, había participado en distintas ocasiones a través de un sistema de sorteo que asigna los espacios disponibles.
El episodio ocurrió en la calle Defensa al 700, en pleno corazón del mercado que funciona los fines de semana. De acuerdo con su testimonio, el conflicto comenzó cuando le solicitó a otra feriante que retirara la bandera de Palestina, al considerar que la feria es un ámbito cultural y que esa insignia “apoya al terrorismo”. Según explicó, en una oportunidad anterior había planteado un pedido similar sin que la situación pasara a mayores.
Esta vez, sin embargo, la respuesta fue distinta. “Tenía una manada de gente que me lanzaba insultos. ‘Asesina de bebés, hija de puta’, fueron algunos de los que escuché. Todo con un discurso antisionista. Me temblaba todo el cuerpo, me sentía mal. No me quería ir, pero me generaba mucho miedo”, relató. La artesana sostuvo que los agravios incluyeron expresiones como “asesina de bebés”.
En medio de la tensión intervino una agente de la Policía de la Ciudad con la intención de calmar los ánimos y evitar que el conflicto escalara. Según Karina, quienes la increpaban aseguraron que ella había sido la agresora y sostenían que debía retirarse del lugar. “Ellos dijeron que los había agredido. Estaban seguros que me tenía que ir”, contó.
La mujer también describió otro episodio ocurrido más temprano, cuando se dirigió al baño y escuchó a una persona decirle: “Por dignidad, deberías irte de acá”. Permaneció en la feria hasta que alguien se acercó a su puesto para ofrecerle trasladarse a otro sector. “Ahí decidí irme y recibí otra vez insultos”, señaló.
Finalmente, acompañada por allegados, optó por abandonar la feria mientras un grupo de mujeres continuaba con expresiones como “viva Palestina libre”, “fuera los sionistas” y “no vuelvas más a esta feria”. El momento de su retiro quedó registrado en un video.
Tras lo sucedido, Karina presentó una denuncia ante la DAIA y también ante las autoridades porteñas para que se investigue el caso.
En ese contexto, el legislador de la Ciudad Waldo Wolff impulsó una denuncia en el marco de la Ley Antidiscriminatoria para que los responsables enfrenten las sanciones correspondientes. “El antisemitismo es un delito y no solo no tiene lugar en nuestra Ciudad, sino que vamos a caerles con todo el peso de la ley y de las atribuciones de su Poder Ejecutivo a quienes no lo comprendan”, afirmó.
La normativa prevé penas de entre un mes y tres años de prisión para quienes participen en organizaciones o realicen propaganda basada en teorías de superioridad racial o que inciten al odio.
Por su parte, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires difundió un comunicado en el que expresó: “Repudiamos con absoluta firmeza el ataque antisemita ocurrido en la Feria de San Telmo, donde una artesana fue hostigada por el solo hecho de ser judía. El antisemitismo es inadmisible. Es una forma de odio que constituye un delito y no lo vamos a dejar pasar bajo ningún concepto”. El mensaje fue replicado por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Además, desde la administración porteña informaron que los responsables ya fueron identificados y que se procedió a dar de baja sus permisos para impedir que vuelvan a formar parte de la feria.
