Un estudiante de 18 años y su padre fueron detenidos en la ciudad de Pergamino luego de ser investigados por amenazas de tiroteo contra una escuela local. El caso se originó a partir de mensajes difundidos en un grupo de mensajería en los que el joven aseguraba que iba a efectuar disparos dentro del establecimiento educativo, según informaron fuentes policiales.
El procedimiento fue realizado por la DDI Pergamino tras una denuncia presentada por la directora del Colegio Industrial, quien alertó sobre los mensajes enviados por el alumno en una conversación de WhatsApp en la que participaban otros estudiantes. A partir de esa advertencia, se inició una investigación que derivó en la intervención de la Policía Bonaerense.
De acuerdo con los voceros, el sospechoso fue identificado como M.L.F. y quedó a disposición de la Fiscalía N° 8 del Departamento Judicial Pergamino, encabezada por el fiscal Francisco Furnari. Desde ese momento se activaron los protocolos de seguridad correspondientes.
Las tareas investigativas condujeron a un domicilio ubicado en la calle Neuquén, donde se llevó a cabo un allanamiento. Allí fue detenido el joven señalado como autor de la intimidación, junto a su padre, A.A.B., de 53 años, quien fue aprehendido por tenencia ilegal de arma de fuego y encubrimiento. En tanto, el estudiante deberá responder por el delito de intimidación pública.
Durante el operativo, los agentes encontraron un revólver calibre .32 largo marca Llanero que contaba con un pedido de secuestro activo del Departamento Judicial de San Nicolás. Además, incautaron cinco municiones.
En el mismo procedimiento, también fueron secuestrados nueve teléfonos celulares, dos tablets y tres computadoras portátiles. Todos estos dispositivos serán sometidos a peritajes para avanzar en la investigación, indicaron las fuentes.
El Ministerio Público de la zona ya inició más de 40 causas por hechos de intimidación pública vinculados a amenazas en instituciones educativas.
En los últimos días también se esclareció un episodio relacionado con pintadas y folletos difundidos en redes sociales que advertían sobre un supuesto tiroteo en la Escuela Normal (Secundaria 7). Por ese hecho, fue notificado un adolescente menor de edad, quien declaró que se trataba de una broma. El caso quedó bajo la órbita del fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.
Estos hechos se producen en un contexto de incremento de amenazas a escuelas en distintas partes del país, fenómeno que se intensificó tras el crimen de Ian Cabrera ocurrido en un establecimiento educativo de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe.
Las intimidaciones incluyeron carteles, pintadas y mensajes en redes sociales que advertían sobre posibles ataques armados. En varios casos, los procedimientos policiales permitieron el hallazgo de armas de fuego, réplicas o material balístico en los domicilios de los alumnos involucrados.
Frente a esta situación, distintas provincias comenzaron a implementar nuevas medidas. En Córdoba, por ejemplo, el Ministerio de Seguridad puso en marcha un Protocolo de Recupero y Resarcimiento que obliga a los padres o responsables de los menores identificados por generar amenazas falsas a afrontar los costos de los operativos policiales y de emergencia.
Otras localidades, como Santa Fe, Corrientes y Mar del Plata, ya habían anunciado iniciativas similares para hacer frente a este tipo de situaciones.
