Afganistán y Pakistán acuerdan una tregua por Eid al-Fitr tras semanas de violencia y un ataque con cientos de víctimas

La pausa en las hostilidades fue impulsada por mediadores internacionales y se da en medio de una fuerte escalada del conflicto fronterizo que dejó graves consecuencias humanitarias en Kabul.

Ambos países anunciaron una pausa en el conflicto coincidiendo con una festividad musulmana.Foto Reuters.

Pakistán y Afganistán anunciaron una pausa en las hostilidades por la festividad del Eid, en una decisión que busca frenar temporalmente la escalada del conflicto que se intensificó en las últimas semanas.

La tregua fue impulsada por la mediación de Arabia Saudita, Qatar y Turquía, según confirmaron fuentes oficiales de ambos países, que coincidieron en la necesidad de un alto el fuego en el marco de una fecha clave para el mundo musulmán.

Ambos países anunciaron una pausa en el conflicto coincidiendo con una festividad musulmana, en medio de una creciente tensión tras una serie de ataques transfronterizos. Las autoridades de Pakistán y Afganistán ratificaron este miércoles la suspensión temporal de las hostilidades con motivo del Eid al-Fitr, celebración que marca el fin del mes sagrado de Ramadán.

Eid al-Fitr marca el cierre del mes sagrado de Ramadán en el mundo musulmán. Foto Reuters

El anuncio se produjo luego de un bombardeo en Kabul que dejó centenares de víctimas, en lo que se considera el episodio más grave desde que se reanudaron los enfrentamientos a fines de febrero. Este hecho marcó un punto crítico en la crisis bilateral.

Ambos gobiernos informaron que la decisión de detener los combates respondió a pedidos de Arabia Saudita, Qatar y Turquía, países que vienen desempeñando un rol activo en la mediación desde el inicio de la escalada. La tregua fue confirmada en la antesala del Eid al-Fitr, una de las celebraciones más importantes del calendario islámico.

El ministro de Información de Pakistán, Attaullah Tarar, explicó que la suspensión de las operaciones militares se extenderá desde el jueves hasta el lunes, y la calificó como “un gesto de buena fe” alineado con los principios religiosos.

Attaullah Tarar señaló que la suspensión militar es “un gesto de buena fe”. Foto Reuters

La confirmación del alto el fuego llegó pocos días después del ataque aéreo más mortífero del conflicto reciente. Durante la noche del lunes, fuerzas paquistaníes bombardearon un centro de rehabilitación de adicciones en Kabul, lo que provocó fuertes denuncias por parte de Afganistán.

Según autoridades talibanas, el saldo asciende a cerca de 400 muertos y más de 200 heridos, cifras que aún no pudieron ser verificadas de manera independiente. En medio del dolor, voluntarios de la Sociedad de la Media Luna Roja Afgana trasladaron decenas de ataúdes hacia una fosa común en las afueras de la capital, donde familiares y funcionarios participaron de una ceremonia fúnebre.

El portavoz del Ministerio de Salud, Sharafat Zaman, indicó que al menos 50 ataúdes llegaron al lugar, mientras que el proceso de identificación de las víctimas continúa debido al estado de los cuerpos.

Haqqani advirtió que el gobierno buscará vengar el ataque aéreo en Kabul. Foto Reuters

Durante el funeral, el ministro del Interior talibán, Sirajuddin Haqqani, aseguró que los fallecidos fueron “víctimas inocentes” y advirtió que el gobierno buscará responder al ataque. “No queremos la guerra, pero la situación ha llegado a este punto. Intentamos resolver el problema por vías diplomáticas”, expresó.

En la misma línea, el portavoz del gobierno talibán, Zabiullah Mujahid, sostuvo que la defensa del país es una obligación nacional y religiosa, y anticipó que cualquier agresión será respondida de manera proporcional.

Desde Pakistán, en tanto, rechazaron que el objetivo del bombardeo haya sido una instalación civil. Attaullah Tarar afirmó que las fuerzas paquistaníes apuntaron exclusivamente a infraestructuras militares y depósitos de armamento vinculados a grupos insurgentes.

El portavoz de los talibanes, Zabiullah Mujahid reafirmó la obligación nacional y religiosa de defender Afganistán. Foto EFE

Según explicó el funcionario, los blancos eran instalaciones asociadas al régimen talibán y estructuras utilizadas para actividades consideradas terroristas. Además, aseguró que las explosiones e incendios registrados tras el ataque se debieron a la presencia de municiones en el lugar, y calificó como “propaganda” las acusaciones sobre una elevada cantidad de víctimas civiles.

En paralelo, tanto el portavoz afgano Zabihullah Mujahid como el propio Tarar confirmaron que la suspensión de operaciones militares comenzó a regir desde la medianoche del miércoles, en coincidencia con el inicio de las celebraciones.

Las tensiones entre Afganistán y Pakistán se habían intensificado rápidamente tras los enfrentamientos registrados en zonas fronterizas entre el 26 y 27 de febrero, lo que derivó en una escalada que ahora encuentra una pausa momentánea en el marco del Eid al-Fitr.

Exit mobile version